La Diabetes En México, Orígenes, Retos Y Soluciones

Francisco Javier Gómez Pérez

Secretaría de Salud, Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zuribán, Departamento de Endocrinología y Metabolismo de Lípidos. Ciudad de México, México.

Paloma Almeda Valdés

Secretaría de Salud, Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zuribán, Departamento de Endocrinología y Metabolismo de Lípidos. Ciudad de México, México.

Miguel Ángel Gómez Sámano

Secretaría de Salud, Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zuribán, Departamento de Endocrinología y Metabolismo de Lípidos. Ciudad de México, México.

 

Epidemiología

La diabetes es una de las mayores emergencias mundiales de salud del siglo XXI. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en el mundo la glucosa elevada es el tercer factor de riesgo principal para mortalidad prematura, después de la presión arterial alta y el tabaquismo.1 La población con diabetes está incrementando, en el 2015 se estimó que uno de cada 11 adultos, es decir, 8.8 % de adultos entre 20 y 79 años, representando 415 millones de personas (215.2 millones de hombres y 199.5 millones de mujeres), padecían diabetes. En el año 2040 se proyecta que uno de cada 10 adultos, es decir, 642 millones de personas (328.4 millones de hombres y 313.3 millones de mujeres) tendrán diabetes. El incremento mayor de la diabetes se proyecta en regiones en dónde las economías están pasando de renta baja a renta media, representando un reto para estos países.

Preocupantemente, se estima que uno de cada dos adultos con diabetes (193 millones o 46.5 % de todas las personas con diabetes) no está diagnosticado y que 81.1 % de todas las personas que no han sido diagnosticadas viven en países de renta media y baja. Esto es debido a que en etapas tempranas hay pocos síntomas o bien sí ocurren, pero no son asociados a la diabetes.3 Esto indica la necesidad de establecer programas de detección temprana en individuos con riesgo incrementado. Además, la prevalencia de diabetes tipo 2 se está incrementando en niños y adolescentes, implicando un mayor riesgo de desarrollar complicaciones en la edad adulta temprana, lo que confiere un impacto significativo en la carga generada por la enfermedad. Este incremento se ha asociado al aumento de la obesidad y sedentarismo, de hecho, de continuar la tendencia actual, la diabetes tipo 2 en niños tiene el potencial de convertirse en un problema de salud pública a nivel mundial.

La diabetes tipo 2 ha aumentado en paralelo a cambios sociales y culturales, entre los que se encuentran el envejecimiento de la población, aumento urbanístico, reducción de la actividad física, aumento en el consumo de azúcar y menor consumo de frutas y verduras.5

De acuerdo con la Federación Internacional de Diabetes, la región de Norte América y el Caribe (en la que se encuentra México) tiene la mayor prevalencia de diabetes en el mundo. En el 2015 se estimó que 44.3 millones de personas entre 20 y 79 años vivían con diabetes en esta región (prevalencia de 12.9 %), de los cuales 13.3 millones (29.9 %) no estaban diagnosticados. Se estima que esta prevalencia se incrementará a 14.7 % (60.5 millones) para el año 2040. En esta zona la mayoría de los países y territorios tienen una prevalencia por encima de la media mundial, que se estima en 8.8 %.

En el 2015, de acuerdo con el número de adultos con diabetes, México se situó en el sexto lugar (11.5 millones) a nivel mundial y se estima que para el 2040 ocupe el quinto lugar con 20.6 de millones de adultos con diabetes. México tiene una de las prevalencias de diabetes más altas: 15.8 % ajustada por edad y 14.7 % bruta, así como el mayor número de personas con diabetes después de Estados Unidos (11.5 millones).6  Uno de los objetivos específicos de las encuestas nacionales de salud en México ha sido cuantificar la prevalencia y la distribución de enfermedades crónico‑degenerativas, incluyendo la de diabetes tipo 2. La información de estas encuestas confirma la tendencia del aumento en la prevalencia.

En la Encuesta Nacional de Enfermedades Crónicas (ENEC) en 1993 se reportó una prevalencia de 4.6 % de casos con diagnóstico médico previo de diabetes.7 En la Encuesta Nacional de Salud (ENSA) del 2000 la prevalencia de diagnóstico previo de diabetes se reportó en 5.8 %.8 En la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) en el 2006 se reportó en 7.2 % y en el 2012 se reportó en 9.2%.9 Finalmente en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 (ENSANUT MC 2016) se reportó una prevalencia de 9.4 % casos con diagnóstico médico previo (10.3 % de mujeres y 8.4 % de los hombres).10 Esto representa un aumento ligero en la prevalencia (por diagnóstico médico previo) respecto a la ENSANUT 2012 (9.2 %) y mayor respecto a la ENSANUT 2006 (7.2 %).

En esta última encuesta el reporte de diabetes por diagnóstico médico previo fue mayor entre mujeres que entre hombres (10.3 y 8.4 %, respectivamente). En la encuesta ENSANUT MC 2016, la mayoría de las personas que reportaron diagnóstico previo de diabetes se encuentran en el grupo de edad de entre 60 y 79 años y al comparar los resultados de la ENSANUT 2012 con los de la ENSANUT MC 2016 se observa el mayor aumento de la prevalencia de diabetes en los hombres y mujeres de 60 o más años. Los incrementos en la prevalencia han sido semejantes para ambos géneros y para localidades urbanas y rurales.

La tendencia creciente en la prevalencia de diabetes se ha asociado con el cambio en la edad de la población, incremento de la prevalencia de la obesidad y cambios en el estilo de vida.

La diabetes y sus complicaciones son las principales causas de muerte temprana en la mayoría de los países. Las complicaciones debidas a la diabetes son una de las mayores causas de incapacidad, reducción de la calidad de vida y muerte prematura. Al menos una complicación está presente un 50 % o más al momento del diagnóstico de diabetes.12

La enfermedad cardiovascular es una de las principales causas de muerte entre personas con diabetes y puede representar 50 % o más de muertes debido a la diabetes en algunas poblaciones. En el 2015 se estimaron 5 millones de muertes en el mundo por diabetes entre los 20 y 79 años. La diabetes representó 14.5 % de todas las causas de mortalidad entre las personas de esta edad en el mundo. De manera importante, cerca de la mitad de las muertes por diabetes son de personas menores de 60 años.13 En 2015, en la región de Norte América y el Caribe el número total de muertes atribuibles a la diabetes fue de 324,000, con un mayor número de hombres que de mujeres (173,000 y 151,000 respectivamente). Más de un tercio de las muertes (38.3 %) ocurrieron en menores de 60 años.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México desde el 2004 la diabetes representa la segunda causa de muerte después de las enfermedades del corazón tanto en hombres como en mujeres. En el 2015 la diabetes causó 98,521 de las 655,688 muertes registradas (15.02 %).

La diabetes está convirtiéndose rápidamente en la epidemia del siglo XXI y en un reto de salud en México con incremento del  riesgo cardiovascular así como el riesgo de retinopatía, amputaciones e insuficiencia renal. Se requieren acciones para su prevención y adecuado tratamiento que permitan detener esta tendencia

Factores socioculturales y económicos

La diabetes mellitus incluye a un grupo de enfermedades metabólicas, sistémicas, que se caracterizan por hiperglucemia, disminución de la utilización y sobre producción endógena de glucosa provocada por defectos en la secreción de insulina en su acción o ambos.

Es importante señalar que el diagnóstico de diabetes se construye con niveles de glucemia establecidos arbitrariamente con base en un mayor riesgo de desarrollar complicaciones crónicas, específicamente complicaciones retinianas. Detrás de estos niveles, existen desde muchos años antes, alteraciones que incluyen una predisposición genética a limitaciones en la capacidad de secreción de insulina y resistencia a la hormona, que se hacen evidentes por cambios en el ambiente, que incluyen una alimentación inadecuada, sobre todo por un exceso de calorías, de grasas saturadas y carbohidratos. Antes de cumplir los criterios diagnósticos de diabetes, los individuos afectados pasan por etapas evolutivas de duración variable, determinando defectos identificables que contribuyen al desarrollo de la enfermedad, como sobrepeso u obesidad, disminución de sensibilidad a la insulina y cambios en la cantidad, pulsatilidad y temporalidad (retraso en la respuesta a estímulos) de la secreción de la insulina.

La compensación a la resistencia a la insulina con un aumento de secreción de la hormona tiene un límite, a partir del que esta capacidad se deteriora, claudicando finalmente y dando origen a una hiperglucemia progresiva.

Cambios en la frecuencia de obesidad y diabetes en México

Antes de 1970, las encuestas sobre diabetes eran escasas. Una de las más importantes es la realizada en 1962 por Zubirán y Chávez y publicada en 1964;14 en esta encuesta la prevalencia reportada de diabetes fue de 2.5 %. En la misma época (1963) Leal y colaboradores en San Luis Potosí informaron una prevalencia de 3.2 %.15 También en la misma época, Chávez y colaboradores informaron una prevalencia de diabetes en medio rural de 1.3 %.

¿Porque ha aumentado la diabetes desde entonces a un paso tan acelerado en nuestro país? ¿Es este un fenómeno exclusivo de México? La respuesta es no, este es un fenómeno global. (Figura 1)

Un estudio ilustrativo en México es la encuesta realizada por Quibrera y colaboradores en San Luis Potosí. En la figura 2 se muestran en forma resumida los resultados de este estudio.

Este estudio sugiere que cambios drásticos en el estilo de vida de los migrantes son los responsables, incluyendo menor actividad, mayor consumo de energía y de grasa animal, alimentos de bajo precio, industrializados y aquellos con gran contenido de carbohidratos y jarabe de maíz alto en fructosa. Y algunos otros factores propuestos por Kahn. (Figura 3)

Una hipótesis con base en lo anterior es que existe una predisposición genética a ambas, obesidad y diabetes tipo 2, sobre la que se añaden factores ambientales que incluyen un mayor consumo de alimentos que aumentan la resistencia a la insulina.

Uno de los factores ambientales con mayor impacto es la introducción del jarabe de maíz de alta fructosa. En la gráfica de la figura 4 se ilustra el consumo de este azúcar a partir de mediados de los años sesenta y como escaló su consumo en forma impresionante, reemplazando el consumo de granos enteros. En la gráfica de la figura 5 se muestra la relación entre el creciente consumo de jarabe de maíz de alta fructosa y la prevalencia de diabetes.16

El aumento del consumo de jarabe de maíz fue inicialmente a través de los refrescos en los que empezó a usarse como edulcorante, pero ahora existe un consumo masivo en la mayoria de dulces, chocolates, donas, hotcakes, pasteles, cereales, galletas, yogurts (algunos de estos son endulzados con fructosa), jugos y otros alimentos industrializados, que desafortunadamente consumen los niños de México desde sus primeros años de vida.

Algunos alimentos naturales que tienen concentraciones altas de fructosa incluyen miel de abeja, miel de agave y miel de maple (es jarabe de maiz con sabor a maple). Es importante señalar que en las panaderías se utiliza cada vez más el jarabe de maíz en lugar de azúcar.

En México la introducción del jarabe de maíz ocurrió alrededor de 1970. (Figura 6)

Festejos familiares y de otros grupos

Es bien conocido que las reuniones ya sea de la familia o de amigos, compañeros de estudio, trabajo, entre otros, incluyen como parte de estos festejos el consumo abundante de alimentos ricos en grasas saturadas, refrescos, pasteles y en ocasiones bebidas alcohólicas. No es raro que estas celebraciones ocurran frecuentemente y con diferentes grupos.

Es importante que los industriales en alimentos sean conscientes de que deben abandonar el uso del jarabe de maíz que, aunque es más barato, causa daño a la salud. Debemos reconocer que algunas compañías como Coca-Cola han producido refrescos sin jarabe de maíz y recientemente Bimbo saco a la venta un pan sin jarabe de maíz y sin grasa (todos los demás panes de caja, tienen jarabe de maíz). Es incomprensible que compañías que se supone apoyan la salud alimentaria en el mundo produzcan alimentos con concentraciones altas de fructosa, esto incluye cereales de preparación rápida y barritas que se utilizan cada vez más como colaciones, por niños y adultos.

Es de reconocer que países de Europa se han resistido a esta expansión del jarabe de maíz, dando como resultado una menor prevalencia de obesidad y diabetes.18 (Tabla 1) (Figura 7)

Tabla 1.

Consumo de jarabe de maíz en varios países y prevalencia de diabetes

Países que no usan

JMAF (n=22)

Países que usan

JMAF (n=21)

Diabetes IDF (%)                                                                                    p= 0.03 6.4±1.7 7.7± 1.9
Diabetes GBMRF(%)                                                                            p= 0.03 6.9 ± 1.0 8,2± 1.9
Glucosa en ayunas(mg/dL)                                     p= 0.03 93.6± 22 96.1± 30
Ingesta total (kcal/día por cabeza)

NS

3280 3167
Cereal (kg/por año por cabeza)                                  NS 127.1±33.2 139.9±34
Oros azúcares (kg/año por cabeza)

NS

40.2±9.6 37.8±9.9
Otros edulcorantes (kg/año por cabeza)

NS

6.6±6.5 4.9±6.7

Sedentarismo y alimentación

En nuestro país han proliferado los juegos electrónicos que mantienen niños y adolescentes concentrados y prácticamente sin gasto de energía por largas horas. Llama la atención que se persiga por la autoridad, el uso de máquinas tragamonedas, cuando los juegos están en todas partes en celulares y computadoras. Esta práctica representa una verdadera adicción con aislamiento social, teniendo como únicos objetivos los logros en el juego.

Existen múltiples maneras de realizar tareas con mínimo esfuerzo a través de controles remotos, maquinaria y diferentes tipos de vehículos para transporte. El sedentarismo es común sobre todo en oficinistas donde se pasan largos periodos sentados o en alumnos de escuelas con ausencia de espacios disponibles para hacer ejercicio y que solo tienen tiempo libre para comer colaciones, que la mayoría de las veces contienen alimentos inadecuados. Al respecto, es común que en estas se incluyan refrescos o jugos ricos en jarabe de maíz y que ahora los refrigerios incluyan “barritas” con las mismas características de alimentos inadecuados.

Es frecuente la inclusión de alimentos con altas concentraciones de grasas saturadas en la alimentación habitual del mexicano de carne con contenido alto de grasa, chorizos, salami, tocino, grasa de coco o de palma; principalmente en palomitas de microondas o las que se venden en los cines con altas cantidades de grasa de coco. Algunos de nuestros alimentos típicos, como las carnitas, la barbacoa, el chicharrón son alimentos de consumo común sobre todo en reuniones. Una concientización del daño que algunos alimentos pueden producir sería deseable como materia en las escuelas, aunque sería difícil por las altas ventas de algunos industriales de alimentos.

Es importante que las políticas de defensa de una nutrición adecuada no se concentren sólo en las bebidas azucaradas, sino que también existan campañas para reducir el consumo de otros alimentos inadecuados con contenido muy elevado de fructosa y grasa saturada.

Programas previos y actuales, para disminuir el problema en México

Dentro de los esfuerzos de nuestras autoridades de salud para abordar este problema pueden mencionarse: el Acuerdo Nacional de Salud Alimentaria, estrategia contra el sobrepeso y la obesidad (ANSA, 2010) de la Secretaria de Salud, que se enfocó tanto en una insuficiente actividad física e ingestión de alimentos no saludables en la población, como en los determinantes económicos y de mercado, sociales, culturales y legales que contribuyen a generar un ambiente poco propicio para llevar una vida saludable.19

En otro proyecto se establecieron lineamientos generales para el expendio o distribución de alimentos y bebidas en los establecimientos de consumo escolar en plantes de educación básica. Este acuerdo incluye un anexo único donde se describen las características nutrimentales del tipo de alimentos y bebidas que facilitan una alimentación correcta, incluyendo alimentos preparados y procesados y promoviendo el consumo de verduras, frutas y agua simple potable. Este proyecto no progresó por la oposición de los industriales de alimentos.

Después de este plan se creó el Consejo Nacional para la Prevención y Control de las Enfermedades Crónicas no Transmisibles,21 cuyo objetivo primordial era coadyuvar a establecer tanto mecanismos interinstitucionales de prevención y control, como los instrumentos capaces de abordar rápida, ordenada y eficazmente las necesidades de atención a la salud, generadas por las enfermedades de este tipo en la población afectada. Posteriormente se hicieron reformas al Artículo 3° Constitucional, Quinto transitorio. El día 26 de febrero de 2013, en el Diario Oficial de la Federación, se publicó el Decreto por el que se reforma el artículo 3o. en sus fracciones III, VII y VIII; y 73, fracción XXV, y se adiciona un párrafo tercero, un inciso d) al párrafo segundo de la fracción II y una fracción IX. En el Quinto Transitorio III, apartado C, a la letra dice: “Prohibir en todas las escuelas los alimentos que no favorezcan la salud de los educandos”

Programas Integrados de Salud (PREVENIMSS)

Este programa lanzado a nivel de la medicina familiar incluye la estrategia que integra acciones antes dispersas, de ahí su denominación; para fines de comunicación, se formó el acrónimo PREVENIMSS, que fusiona el concepto prevención con las siglas del Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS).

Programa PrevenISSSTE

El 15 de octubre del 2010 fue puesto en marcha el Programa PrevenISSSTE que tiene como objetivo empoderar a su derechohabientes para lograr la regresión del sobrepeso y la obesidad; la detección oportuna del cáncer de mama y cérvico‑uterino, de la diabetes y otras enfermedades crónicas degenerativas, así como el combate a la farmacodependencia y las enfermedades de transmisión sexual (principalmente entre los jóvenes) y sobre todo, aspectos fundamentales para la salud de los mexicanos, como la sana alimentación, la práctica del ejercicio y el cuidado de las mujeres embarazadas.

En la actualidad la diabetes mellitus es considerada emergencia epidemiológica. La Secretaría de Salud y el Comité Nacional de Seguridad en Salud, mediante el Subcomité de Enfermedades Emergentes emitieron la declaratoria de Emergencia epidemiológica EE-4-2016 para todo el país, debido a la magnitud y trascendencia de los casos de diabetes mellitus. Las cuatro acciones recomendadas en esta alerta epidemiológica son:

  1. Hacer visible la problemática de salud, convenciendo a la población de que se requiere su participación
  2. Catalogar la diabetes mellitus como de alta prioridad
  3. Buscar la coordinación con todas las instancias, Gobierno Federal y todos los niveles de gobierno
  4. Hallar la manera de asegurar los insumos para detectar de forma oportuna y temprana la enfermedad y tratarla correctamente

Además, se propusieron acciones específicas como:

  • Desarrollo de campañas intensivas de difusión en medios de comunicación masivos
  • Fortalecimiento del Sistema de Información en Enfermedades Crónicas (SIC)
  • Inicio de la operación del Índice de Calidad de la Atención al Paciente Diabético (ICAD)
  • Garantizar el abasto de pruebas de detección y control, a partir de la compra centralizada de los insumos necesarios
  • Reforzamiento de la capacitación para el personal de salud del primer nivel de atención

El programa estaba orientado a mejorar la atención del paciente afectado y sólo en segundo plano a la prevención. Dentro de los programas actuales podemos destacar:

La Secretaría de Salud federal implementó las UNEME EC (Unidades de Especialidades Médicas en Enfermedades Crónicas) que pretenden atender a pacientes con enfermedades crónicas y con gasto catastrófico de manera integral, y disminuir tanto la carga de trabajo como los costos de los hospitales. Con la idea de que para poder reducir la mortalidad de las enfermedades crónico‑degenerativas debe implementarse la prevención a todo lo largo de la historia natural de la enfermedad, en las UNEME, se realizará la evaluación integral, la educación del paciente sobre su salud, la identificación de las metas de tratamiento, el diseño de esquemas de seguimiento a largo plazo, la prescripción efectiva y personalizada de programas de alimentación y actividad física; la identificación de barreras para alcanzar la adherencia, la inclusión de la familia y el tratamiento farmacológico de la diabetes, hipertensión arterial, obesidad y dislipidemias, además de la detección oportuna de las complicaciones.

Las intervenciones incluyen la participación de un grupo multidisciplinario entrenado ex profeso, el empleo de materiales educativos, la participación en escuelas y centros de trabajo y el desarrollo de grupos de ayuda mutua. La eficacia de la intervención se evalúa sistemáticamente a través de indicadores cuantitativos predefinidos.

Para el año 2016 se contabilizaron 101 UNEME EC existentes en 29 entidades federativas. Los diagnósticos más frecuentes en la muestra de expedientes fueron la DM (37 %), el síndrome metabólico (SM) (29 %), y la presencia concomitante de DM e HTA (13 %). Para analizar el nivel de éxito clínico de las UNEMES-EC en pacientes con DM, se observó una reducción de 1.5 puntos porcentuales en los valores de hemoglobina glucosilada sin diferencias entre hombres y mujeres. La reducción en los niveles de glucosa en ayuno fue mayor en las mujeres (43.9 mg/dL) que en los hombres (27.1 mg/dL). En los indicadores de microalbuminuria y creatinina, las reducciones fueron modestas y con baja significancia estadística.

Programa Chécate, mídete y muévete del IMSS

El programa: chécate, mídete y muévete fue creado por el IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social) en el año 2015, tiene tres mensajes principales:

  • Chécate: tiene el objetivo de conocer el estado de salud y cómo mejorarlo
  • Mídete: tiene el objetivo de reducir el número de calorías basado en el cálculo del peso, talla e índice de masa corporal
  • Muévete: tiene el objetivo de incrementar la actividad física23

La Estrategia Nacional para Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes, emitida por la Presidencia de la República en 2013

Es un esfuerzo del gobierno para combatir dos de los principales desafíos a la salud de los mexicanos: el sobrepeso y la diabetes. Esta estrategia está integrada por tres pilares:

Salud Pública

  • Promoción de estilos de vida saludables, amplias campañas de educación, monitoreo permanente de las enfermedades no transmisibles e implementación de acciones preventivas.
  • La Reforma Educativa aprobada faculta a la Secretaría de Educación Pública, a fin de que en las escuelas haya alimentos sanos y nutritivos para nuestros niños.
  • La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, la CONADE, junto a agrupaciones de la sociedad civil, está impulsando acciones para que la población tenga una mayor actividad física.
  • La Secretaria de Salud establecerá un “observatorio” que genere información para una adecuada toma de decisiones en contra de la obesidad y la diabetes.

Atención Médica Oportuna

  • Identificación de personas con factores de riesgo o con diagnóstico previo, para que tengan acceso efectivo y oportuno a los servicios de salud, privilegiando siempre la prevención.
  • El Centro de Atención del Paciente Diabético detectará las primeras señales de sobrepeso para actuar proactivamente, con intervenciones médicas oportunas; modelo de atención que se replicará en otras instituciones del Sistema Nacional de Salud.
  • Regulación Sanitaria y Política Fiscal en favor de la Salud

A propuesta del Ejecutivo, se gravarán las bebidas azucaradas y, por iniciativa de los diputados, respaldada por los senadores, se gravarán también los alimentos no básicos con alta densidad calórica.

Se creará un sello de calidad nutricional para los productores que así lo soliciten y cumplan con los altos estándares nutricionales. Este será un incentivo adicional para que la industria reformule sus productos o genere más opciones saludables.24

De los programas de la sociedad civil cabe destacar la publicación, asumiendo el control de la diabetes 2016, por la fundación Mídete A.C., en esta publicación se concluye que la diabetes mellitus representa uno de los más grandes retos en salud pública para México.

A pesar de la gravedad del problema, no se han observado políticas, programas o acciones de gran calado dirigidas a mejorar los diferentes obstáculos para garantizar que las personas que viven con diabetes tengan una buena calidad de vida. Dentro del sistema de salud pública se hacen evidentes diferentes fallas sistémicas y muy complejas que deben abordarse de manera contundente y eficiente, haciendo el mejor uso de los recursos limitados con los que cuenta.

La falta de mecanismos útiles y simples de detección oportuna de factores de riesgo relacionados y de la propia enfermedad, la falta de protocolos de tratamiento integral y multidisciplinarios, así como la falta de acciones eficaces de buen control de la enfermedad y de los niveles de preparación de médicos, representan los principales obstáculos para garantizar el buen control de las personas que viven con diabetes, independientemente del tipo.

No hay duda de que deben mejorarse las condiciones de atención de los pacientes con diabetes, pero el número que se está generando cada vez más alto debe incitar el pensamiento de detener este aumento, tratando a las personas en mayor riesgo e implementando medidas más agresivas en el control de la obesidad y los mecanismos que la condicionan en etapas más tempranas.

Referencias

  1. World Health Organization, editor. Global health risks: mortality and burden of disease attributable to selected major risks. Geneva, Switzerland: World Health Organization; 2009.
  2. Atlas de la Diabetes de la FID Séptima Edición. 2015. Disponible en: diabetesatlas.org
  3. Dall TM, Narayan KMV, Gillespie KB, Gallo PD, Blanchard TD, Solcan M, et al. Detecting type 2 diabetes and prediabetes among asymptomatic adults in the United States: modeling American Diabetes Association versus US Preventive Services Task Force diabetes screening guidelines. Popul Health Metr 2014;12:12
  4. World Health Organization, Food and Agriculture Organization UN. Diet, nutrition and the prevalence of chronic diseases: report of a joint WHO/FAO expert consultation. Switzerland: 2002.
  5. World Health Organization, Food and Agriculture Organization UN. Diet, nutrition and the prevalence of chronic diseases: report of a joint WHO/FAO expert consultation. Switzerland: 2002.
  6. World Health Organization, Food and Agriculture Organization UN. Diet, nutrition and the prevalence of chronic diseases: report of a joint WHO/FAO expert consultation. Switzerland: 2002.
  7. Encuesta Nacional de Enfermedades Crónicas 1993. México, D.F. Secretaría de Salud. 1994
  8. Olaiz-Fernández G, Rojas R, Aguilar Salinas C, Rauda J, Villalpando S. Diabetes mellitus in Mexican adults: results from the 2000 National Health Survey. Salud Pública Mex. 2007;49:331-7.
  9. Villalpando S, Rojas R, Shamah-Levy T, et al. Prevalence and distribution of type 2 diabetes mellitus in Mexican adult population. A probabilistic survey. Salud Pública Mex. 2010; 52(1):S19-S26.
  10. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 201 (ENSANUT MC 2016).
  11. Villalpando S, Shamah-Levy R, Rojas R, Aguilar-Salinas CA. Trends for type 2 diabetes and other cardiovascular risk factors in Mexico from 1993-2006. Salud Pública Mex. 2010; 52(1):S72-S79).
  12. Spijkerman AMW, Dekker JM, Nijpels G, et al. Microvascular complications at Time of Diagnosis of type 2 Diabetes Are Similar among Diabetic Patients Detected by Targeted Screening and Patients Newly Diagnosed in General Practice. The Hoorn Screening Study. Diabetes Care. 2003;26:2604-8.
  13. Atlas de la Diabetes de la FID Séptima Edición. 2015. Disponible en: diabetesatlas.org).
  14. Zubirán S, Chávez A. Estudio epidemiológico de diabetes en la Ciudad de México. Rev Invest Clin 1964;16:367-83.
  15. Leal V, Barrios Z. Incidencia, prevalencia y mortalidad por diabetes en San Luis Potosí. Bol Ofic Sanit Panam OPS 1963;55:511-9.
  16. Bray G, et al Am J Clin Nut 2004;79:774-7.
  17. Bray G, et al. Adv. Nutr 2013;4:220–5.
  18. Goran MI, Ulijaszek SJ, Ventur EE. Global Public Health 2012;1:10.
  19. Secretaría de Salud. Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria. Estrategia contra el sobrepeso y la obesidad. Enero, 2010.
  20. Diario Oficial de la Federación. Lineamientos generales para expendio y distribución de alimentos y bebidas en las escuelas. 23 de agosto de 2010.
  21. CONACRO, 2010.
  22. Evaluación de las Unidades de Especialidades Médicas de Enfermedades Crónicas (UNEMES-EC), INSP, 2012.
  23. http://checatemidetemuevete.gob.mx/
  24. https://www.gob.mx/presidencia/acciones-y-programas/estrategia-nacional-para-prevencion-y-el-control-del-sobrepeso-la-obesidad-y-la-diabetes

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