Ética y Subrogación Materna

Enrique Rivero Weber

Instituto Mexicano Del Seguro Social, Hospital General De México, Unidad De Gineco Obstetricia, Cirugía Endoscópica. Ciudad De México, México.

 

Introducción

Los avances logrados tanto en investigación como en tecnología dentro de muchas áreas de la atención médica en las últimas décadas han sido considerables, sin embargo, la evolución de los conceptos éticos y jurídicos desgraciadamente no ha avanzado a la par. El campo de la reproducción humana no es la excepción, se calcula que aproximadamente 12 % de las parejas en edad fértil son estériles; el concepto de infertilidad, a pesar de no ser exacto desde el punto de vista semántico, puede definirse como una ineficacia reproductiva. En sentido estricto, la esterilidad es la incapacidad de concebir, mientras que la infertilidad es la incapacidad de llevar a término un embarazo; diferencia muy importante, pues las causas y los tratamientos son completamente diferentes para cada una a pesar de que, finalmente, el efecto es el mismo: la incapacidad de una pareja para reproducirse. Sin embargo, en el Real Diccionario de la Lengua Española aparecen como sinónimos.

La imposibilidad de reproducirse y crear una verdadera familia propia es una situación muy frecuente y conlleva un problema real de salud pública, pues crea una gran cantidad de conflictos emocionales que trastornan la vida cotidiana de una pareja y provoca que hagan hasta lo imposible por lograr un embarazo. Paradójicamente, hay mujeres extremadamente fértiles, se conocen casos en los que una relación fortuita (incluyendo violaciones) termina en un embarazo no deseado, no obstante, existe un número importante de parejas que, a pesar de no encontrar ninguna causa orgánica que lo justifique, son declaradas estériles.

Actualmente, existen muchos recursos para que una pareja, que hasta hace poco era incapaz de reproducirse de forma natural, logre tener un hijo; uno de ellos es la inseminación artificial, al realizarla es necesaria la integridad del sistema reproductor femenino, puesto que solamente sirve para hacer llegar al interior del útero (sin copulación y evitando la primera barrera que es el cérvix y sus secreciones) los espermatozoides capacitados artificialmente. Este método es relativamente sencillo y no demasiado costoso que cualquier ginecoobstetra certificado puede efectuar; no tiene mayores discusiones en cuanto a la ética, salvo que no es aprobado por algunas religiones, sin embargo, las nuevas tecnologías más complejas en materia reproductiva sí plantean conflictos éticos que deben ser analizados y resueltos, tomando en cuenta siempre tanto la seguridad y los derechos de todos los participantes, como el interés general de la sociedad y el cumplimiento de las leyes vigentes.

En este sentido, la gestación subrogada es una de las técnicas de reproducción asistida que mayor dilema ético genera, pues en ella intervienen no sólo los futuros padres y quien será su hijo biológico, sino también la mujer, conocida como madre de alquiler o madre subrogada, que presta su útero y su organismo para la gestación.

Cuando la integridad del sistema reproductivo de la mujer está irreversiblemente alterado, sólo quedan las llamadas técnicas de reproducción asistida. Como es el caso de la fertilización in vitro, en la que se toman óvulos y espermatozoides de la pareja para colocarlos, por vía endoscópica, en el interior de las trompas uterinas para de ahí seguir su proceso natural; o el caso de la más frecuentemente efectuada: la fertilización in vitro (FIV), es decir, la fecundación de un óvulo en un laboratorio altamente especializado, ya sea poniéndolo en contacto con  espermatozoides en un medio apropiado de cultivo o, en caso de presentar problemas de motilidad, inyecta un solo espermatozoide, previamente seleccionado, al interior del óvulo captado con anterioridad. Después, se monitoriza mediante microscopia si la fecundación fue eficaz y en cuanto hay un número adecuado de divisiones celulares (habitualmente entre el tercer y quinto día), se insertan los óvulos ya fecundados por lo general entre uno y tres, en fase de mórula en la cavidad uterina para continuar el proceso natural de la gestación. Tiene una  efectividad que varía entre 30 y 60 %, dependiendo del lugar y de las técnicas estadísticas utilizadas, medido por embarazos viables a término.

Esta técnica es, probablemente, la que ha tenido mayor impacto desde el primer nacimiento con ella en 1978, logrado en el Reino Unido por Robert Edwards y Patrick Steptoe; en Latinoamérica, el primer nacimiento se consiguió en Colombia en1985 con el equipo de Elkin Lucena.

Fases de la fertilización in vitro:

  • Estimulación del ovario con hormonas
  • Extracción de ovocitos
  • Inseminación de los ovocitos. En la forma clásica, se ponen en contacto espermatozoides y ovocitos previamente seleccionados en una caja de Petri y se cultivan; otra forma es inyectar intracitoplasmáticamente los espermatozoides, en caso de que en el microscopio se observen problemas de motilidad.
  • Cultivo in vitro del embrión. Durante el periodo de cultivo el embrión pasa por diferentes estados de desarrollo, habitualmente los embriones permanecen en cultivo un total de tres días.
  • Transferencia embrionaria en el útero por vía transcervical. Dependiendo de la edad se transfieren de uno a cuatro: en caso de que existan más embriones viables, pueden ser congelados para utilizarlos en algún ciclo posterior. No obstante, este procedimiento reduce importantemente la posibilidad de éxito.

Hay casos mucho más complejos en los que, por razones médicas, resulta imposible que una mujer pueda llevar por sí misma un producto de la concepción (histerectomía o estados de salud que contraindican en absoluto el embarazo), para estos, existe la alternativa de la subrogación del útero, donde la receptora de los óvulos fecundados es una mujer sana y habitualmente joven que funge como una incubadora biológica, esto implica una gran cantidad de problemas médicos, familiares, éticos, religiosos y jurídicos.

La técnica de trasferencia de embriones no se modifica en el caso de la subrogación, ya que el cuerpo depositario de los embriones no influye en el éxito de la fecundación in vitro. Las tasas de embarazo son comparables a las reportadas para técnicas similares; el éxito se ve afectado por los mismos factores que en otras situaciones, como la edad del ovocito. Se han revisado, igualmente, los resultados perinatales y la evolución del desarrollo físico de los niños sin que aparezcan diferencias respeto a otras variedades de este tipo de fecundación.

Las principales indicaciones actuales para proponer una subrogación materna son:

  • Ausencia de útero, congénita o adquirida
  • Anomalía uterina significativa, como síndrome de Asherman irreparable o útero unicorne asociado a pérdidas recurrentes del embarazo
  • Contraindicación médica absoluta del embarazo, como la hipertensión pulmonar
  • Condición médica grave que pueda complicarse por el embarazo o causar riesgo significativo para el feto, como la isoinmunización.
  • Incapacidad biológica para concebir o tener un hijo
  • Factor endometrial, explicado como a través del fracaso de fertilizaciones in vitro anteriores inexplicables

 

Panorama mundial de la subrogación uterina

La reproducción humana asistida puede considerarse como un derecho autónomo, derivado de la dignidad de la persona o como un derecho reconocido en normas jurídicas de fundar una familia. En México, no existe una legislación federal al respecto y por ello la mayoría de las subrogaciones se realiza bajo el concepto jurídico de que lo que no está expresamente prohibido, está permitido; por el contrario, en estados Coahuila y Querétaro se encuentra expresamente prohibida la posibilidad de procreación por el método de útero subrogado, pero en los estados de Sinaloa y Tabasco está permitida y legislada localmente; en Tabasco en el artículo 92 del Código Civil se regula la gestación subrogada como un supuesto de filiación y determina qué debe entenderse por “madre gestante sustituta” y “madre subrogada”. No obstante, recientemente cambió la legislación, impidiendo que extranjeros accedan a este método, lo que ha traído serios problemas legales, pues dicho estado se había convertido en una sede de turismo médico en la materia. El problema fundamental es que todas las parejas de extranjeros que optaron por este método, y cuya gestación se logró antes del cambio de la ley, se hayan en un vacío jurídico, pues en el momento del nacimiento los recién nacidos no son reconocidos legalmente, sino hasta después de un juicio complicado y tardado que incluye pruebas de ADN para determinar la paternidad legal.

Los tratados internacionales menciona el derecho a formar una familia, y sólo como derecho implícito podría empezar a considerarse el acceso a la FIV y otras técnicas de reproducción como parte del derecho a la salud.

En México, desde 2007 hasta la fecha, se han presentado ocho iniciativas al Congreso de la Unión para modificar la Ley General de Salud, para crear una ley específica al respecto, sin embargo, ninguna ha prosperado, fundamentalmente por la oposición de la derecha conservadora, buscando, más que coadyuvar al ejercicio de los derechos de los ciudadanos, un retroceso social al reconocer solamente familias heteroparentales y  al embrión como persona jurídica.

El 30 de noviembre de 2010, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó la Ley de Gestación Subrogada, sin embargo, no fue publicada.

Estados Unidos

En Estados Unidos, está permitida y legislada la subrogación materna. Existe el caso de una madre sustituta que se rehusó ceder la custodia de la recién nacida de la pareja con la que había hecho un contrato, el tribunal de Nueva Jersey otorgó finalmente la custodia a los padres biológicos. En la actualidad, en ocho estados de Estados Unidos hay leyes que permiten los contratos de gestación. El estado de California, fue pionero en la regulación de este proceso que ya cuenta con todas las garantías legales y pleno respaldo del sistema judicial del país.

India

En 2008 la Corte Suprema de la India en el caso Manji sentenció que la maternidad subrogada comercial estaba permitida y dicho proceso tiene un costo que varía entre los 20,000 y 40,000 dólares, sin embargo, a partir de julio de 2013 se prohíbe la gestación subrogada a homosexuales, solteros extranjeros y parejas en cuyos países esté prohibida dicha práctica. La subrogación materna en India se ha convertido en una industria que genera casi 25,000 nacimientos por año y que se expande rápidamente, consolidando al país como un destino buscado como turismo reproductivo.

Ucrania

La maternidad subrogada, incluso en su forma comercial, es completamente legal y de hecho contempla la posibilidad de que los cónyuges realicen la fecundación in vitro con ovocitos donados; después del nacimiento, la pareja contratante obtiene un certificado ucraniano de nacimiento, en el cual los dos constan como padre y madre. En caso de que hayan recurrido a una donación, no tiene importancia alguna la relación genética “incompleta” con el nacido.

Federación Rusa

La maternidad subrogada, incluso la comercial, también es legal en los casos de adultos que certifiquen ausencia del útero, malformaciones del útero o del cérvix, sinequia uterina, enfermedades somáticas que contraindiquen el embarazo, y reiterados intentos fallidos de FIV.

Unión Europea

La gestación subrogada no está regulada a nivel europeo. El Parlamento Europeo, en el informe anual de 2014 sobre los derechos del hombre y la democracia, y sobre la política de la UE, condena la práctica de la gestación por sustitución (GPA) porque atenta contra la dignidad de la mujer, ya que su cuerpo y su función reproductiva son utilizadas como mercancías.

España

La filiación corresponde a los padres biológicos, según el artículo 10 de la Ley 14/2006, del 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida.

Grecia

En 2002 se introdujo en Grecia la ley 3089/2002 sobre reproducción humana asistida médicamente, que incorporaba reglas específicas para permitir la subrogación, dándole un marco legal y regulando la transferencia de filiación.

Reino Unido

A pesar de la extendida creencia de que en el Reino Unido la subrogación es legal, la realidad es que el marco legal que se inició en 1985 y ha ido refinándose en diversas modificaciones que regulan la transferencia de paternidad después del nacimiento, sin embargo, en estas circunstancias los padres intencionales pueden realizar una solicitud de transferencia de paternidad con los siguientes requisitos:

  • Los solicitantes deben estar casados, en una unión civil o en convivencia (incluyendo parejas del mismo sexo). Las personas solteras no pueden solicitarla.
  • El embarazo no puede haberse producido mediante contacto sexual.
  • El niño debe vivir con los padres intencionales desde su nacimiento.
  • En el momento de la solicitud de transferencia, al menos uno de los padres intencionales debe estar domiciliado en el Reino Unido.
  • Los solicitantes deben tener al menos una conexión genética parcial con el niño.
  • La solicitud debe realizarse durante los 6 meses que siguen al nacimiento del niño.
  • La gestante no puede dar su consentimiento a la transferencia hasta al menos 6 semanas después del nacimiento.
  • Se debe demostrar que no ha habido ningún intercambio de dinero o beneficio que se salga de los gastos razonables del proceso.

Portugal

El 30 de julio de 2016 promulgó la norma que establece la gestación subrogada altruista para mujeres que carecen de útero o que demuestren no poder llevar a cabo un embarazo.

México

La falta de legislación sobre el embarazo subrogado en la mayor parte del país hace que exista un limbo legal. Sólo cuatro territorios mexicanos hablan de gestación subrogada en su sistema legal, Tabasco y Sinaloa, que sí la permiten, y Coahuila y Querétaro, donde está prohibida.

Con la nueva reforma de la ley, actualmente tanto en Sinaloa como en Tabasco solamente pueden acceder a la gestación subrogada los ciudadanos mexicanos, por lo tanto, no está disponible para extranjeros.

Ley de maternidad subrogada en Tabasco está permitida para parejas heterosexuales legalmente casadas o que actúen como marido y mujer, es decir, que convivan; solamente se admite la gestación subrogada altruista y con los siguientes requisitos para la gestante:

Debe tener entre 25 y 35 años (condición que impide la gestación subrogada en abuelas o tías del futuro recién nacido).

Antes de la actualización de la ley, Tabasco era un único destino mexicano de turismo médico para las parejas extranjeras que deseaban un nacimiento por este método. Ahora, la gestación subrogada no está legalmente permitida para extranjeros en ningún lugar de México.

Algo parecido ocurre en Sinaloa, donde además de lo descrito para Tabasco se agrega que la gestante debe ser madre de un hijo consanguíneo sano:

  • Tener una buena salud física y mental.
  • Dar el consentimiento voluntario de prestar su vientre.
  • Acreditar mediante dictamen médico que no estuvo embarazada durante el año previo a la implantación del embrión y que no ha participado más de dos ocasiones consecutivas en este procedimiento.

En este Estado está permitida cualquier modalidad de gestación subrogada, parcial, total, altruista o con compensación.

Propuesta de ley en Distrito Federal

En 2010 se redactó una propuesta de ley para regular y permitir la gestación subrogada en el Distrito Federal. Esta propuesta establece la obligación de la mujer gestante a entregarles a los padres solicitantes el recién nacido inmediatamente después del nacimiento, y obliga a estos a recibirlo.

Según lo establecido en la propuesta, el certificado de nacimiento debe ser expedido por el médico que asista y en los términos de la Ley de Salud del Distrito Federal. En caso de la separación o fallecimiento de una o ambas personas solicitantes, durante la gestación, un Juez de lo Familiar decidirá la situación del nacido conforme a la legislación vigente.

Los padres solicitantes deben conocer y respetar el derecho de la madre gestante a decidir interrumpir el embarazo según los términos legales que estable el Código Penal, sin que incurra en responsabilidad civil o penal. Asimismo, podrá establecerse una indemnización en caso de que se produjera fallecimiento o incapacidad permanente de la madre gestante a causa del embarazo.

Los padres solicitantes comprometen a cumplir con la legislación vigente, respecto de la paternidad, velando por los intereses del menor, y ejercer los derechos y obligaciones que implica la maternidad y paternidad.

Los padres intencionados serán quienes tengan los derechos de filiación. Además de ser quienes corran con todos los gastos médicos que se generen desde la transferencia de los embriones hasta el alta médica de la mujer gestante, se logre o no el nacimiento.

A la hora de seleccionar a la madre gestante, se aconseja que sea una mujer con relación familiar, amistad o civil con los padres solicitantes. Si no existiera una mujer voluntaria que cumpla estas características, podrán recurrir a otra mujer, ajena al entorno de los padres solicitantes.

Estos son algunos de los aspectos contemplados en la propuesta de ley, que todavía hoy sigue sin ser aprobada. Es decir, no está ni prohibida ni permitida, hay un vacío legal; los padres de intención y la gestante no están amparados por la ley. En Jalisco, al igual que en el Distrito Federal, ha habido propuestas de ley para regular la gestación subrogada, pero no ha sido aceptadas.

Bases éticas

Subrogar un útero para que una pareja pueda procrear un hijo biológico conlleva el análisis de muchos conceptos, desde los cambios actuales del término familia hasta un análisis de la paternidad, el parentesco, el nivel social y la capacidad económica de una pareja con este problema. De ahí surge el primer cuestionamiento ético en el caso de la FIV y específicamente de la maternidad subrogada: los avances científicos deben ser para todos y no sólo para los que puedan pagarlos; en países en los que esta práctica está permitida es mucho más frecuente que la subrogación sea altruista, sin una motivación económica, sin embargo, habitualmente va implícito algún tipo de compensación oficial o extraoficial.

No siempre todo lo que técnicamente es posible efectuar debe éticamente hacerse, si bien la moral nos permite distinguir el bien del mal, la sociedad actual es libre y tiene opiniones y pensamientos distintos, que con frecuencia vuelven complicada la distinción entre lo aceptable y lo inaceptable, por las diferentes posturas existentes ante un tema determinado que son igualmente respetables e incluso éticamente correctas.

En este sentido Diego García propone abordar el tema en un contexto socio-histórico: “el conocimiento de la realidad no es sólo lógico, sino también histórico; es lógico históricamente y es histórico lógicamente”,1 luego entonces, en el análisis bioético y jurídico de cualquier técnica de reproducción asistida debe tomarse en cuenta el espacio social e histórico.

De acuerdo con el inglés Alfred Reginald Radcliffe-Brown el núcleo básico de la familia está formado por un matrimonio y sus descendientes, pues los matrimonios sin hijos no pueden constituir una familia verdadera.

El concepto parentesco significa semánticamente el vínculo por consanguinidad, afinidad, adopción, matrimonio u otra relación estable de afectividad análoga a esta. La esencia del parentesco radica en la relación con los hijos, Fortes creó el concepto filiación complementaria. El parentesco es importante en toda sociedad por ser una dimensión que permite la reproducción de los lazos sociales.

El primer nacimiento conseguido mediante FIV en Estados Unidos ocurrió a finales de 1981; este hecho estableció una nueva necesidad, la de investigar y teorizar sobre parentesco después de la FIV.

Desde una perspectiva crítica, esto cobra particular importancia cuando se habla de las terceras partes en las técnicas de reproducción asistida, ya sean los donantes de células germinales o las gestantes subrogadas.

Poco se ha ocupado la antropología de la esterilidad humana, algunos trabajos etnográficos se enfocaron en la vivencia de la esterilidad como el aspecto del parentesco.

Las políticas actuales abren la puerta de estas técnicas de reproducción asistida a no heterosexuales e incrementa el interés de comprender lo que sucede en algunos fenómenos sociales, en los que no se había profundizado antes probablemente debido a que la actividad erótica homosexual parecía excluir implícitamente la posibilidad de reproducción.

Evidentemente las parejas homosexuales no pueden reproducirse del modo convencional, pero pueden hacerlo por diferentes vías, al igual que las parejas heterosexuales infértiles.

Investigaciones sobre el parentesco en mujeres homosexuales indican que existen diferentes roles e identidades cuando las parejas se constituyen de maneras distintas. Por ejemplo, clásicamente, una lesbiana vivía un tiempo como “heterosexual honoraria” para poder embarazarse y tener hijos, y hasta entonces como una mujer con una pareja mujer. Ahora con las técnicas de reproducción asistida, una pareja de mujeres puede acudir a una inseminación sin la presencia física de un hombre; esto, sin duda, modifica las nociones tradicionales de parentesco.

Las técnicas de reproducción asistida generan que actualmente el parentesco tenga que establecerse por acuerdos y no exclusivamente por los fenómenos biológicos, por ejemplo, la espermodonación implica que hay hombres que aportan sus células germinales sin el deseo real de ser padres.

En la realidad cotidiana de México, existen espacios en la red donde muchas mujeres ofrecen sus cuerpos, para “prestar” su útero y gestar una vida, con un costo aproximado de 300 mil pesos además del costo de los procedimientos y atención médica necesaria. Actualmente todo se circunscribe a aspectos económicos; accede a esta técnica quien pueda pagarla, se sabe que una vez logrado el embarazo el resto de la gestación ocurre en casa de los padres biológicos y muy ocasionalmente en el hábitat natural de la madre sustituta con una vigilancia estrecha de los padres biológicos en todos sentidos.

Desde el punto de vista antropológico, el hombre ha tratado de buscar soluciones a la esterilidad con mayor o menor éxito, pero sin llegar a conseguirlo de una forma absoluta.

La Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de las Naciones Unidas (1994) consideraba la salud reproductiva como un estado general de bienestar físico, mental y social y no de mera ausencia de enfermedad en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos. En consecuencia, la salud reproductiva entraña la posibilidad de disfrutar una vida sexual satisfactoria, sin riesgos, con capacidad para procrear y con libertad para decidir hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia, sin embargo, la perspectiva ética es diferente de la legal o jurídica.

Si la gestación subrogada está bien regulada y se aplica respetando los derechos de las partes y el interés superior del menor, los problemas morales se reducen. No obstante, cuando no existe una legislación que garantiza y respeta este concepto puede derivarse situaciones como:

 

  • Explotación de la mujer
  • Cosificación o instrumentalización del cuerpo femenino y del futuro ser
  • Problemas psicológicos en la gestante por la entrega del bebé
  • Consecuencias legales graves por incumplimiento del contrato de subrogación
  • Lesión o atentado de la dignidad humana

 

Numerosas personas consideran moralmente aceptable la gestación subrogada cuando se lleva a cabo de forma solidaria y totalmente altruista porque entienden que así se evita la explotación de la mujer y es verdaderamente una decisión libre sobre el uso de su cuerpo. Por otra parte, hay quienes consideran que no dar una compensación a la mujer gestante no es injusto para ella, pues es aceptable que reciba una recompensa por la ayuda que ella misma ofrece a los padres de intención.

Por tanto, lo que es o no aceptable es algo que cada uno debe determinar desde el punto de vista de su propia ética.

Para Kant, ningún ser racional debe ser tomado únicamente como medio para llegar a un fin, es decir, todos podemos ser considerados como medios para ciertos fines; un hijo no debe ser un medio para lograr la felicidad o satisfacción.

La maternidad subrogada puede dejar huellas indelebles en la madre que gestó al hijo, como perturbar la estructuración del cerebro maternal al interrumpir el vínculo materno-filial, ya que su organismo ha sido biológicamente preparado para una lactancia que no tendrá lugar y en cambio tendrá la privación del apego maternal, fundamento de la familia.

 

Los cambios antropológicos y éticos han impactado en la sociedad actual, desvirtuando el concepto procreación, el lenguaje del cuerpo expresado en el acto conyugal queda reducido al proceso biológico de reproducción, como necesidad a la que está llamada la especie.

Ayudar a las parejas en su deseo de ser padres, profesionalmente supone el desafío de informar a las parejas que las técnicas de reproducción asistida  tienen variantes que implican manipulación de material biológico y que eventualmente ponen en riesgo la integridad y la vida del embrión.

Frente a este deseo, es necesario y conveniente que quienes se dedican a esto informen acerca de todos los posibles efectos que pueden existir, tanto en las mujeres que se someten a estos procedimientos como las posibles consecuencias para su futuro hijo, ya sea físicas o emocionales.

Un criterio científico evidencia que la mujer embarazada experimenta, desde el primer día, un diálogo con el embrión a través de estructuras celulares enviadas por él mismo; recientemente la universidad de Navarra dio a conocer algunos avances científicos en el campo de la  embriología y neurobiología  haciendo referencia al  vínculo  afectivo en la gestación, señalando cómo células fetales, obtenidas en órganos de la madre, tienen gran capacidad para regenerar y rejuvenecer el cuerpo de la mujer; estos estudios explican cómo el proceso biológico natural  del embarazo puede reducir el estrés en la mujer, por efecto del cortisol y la oxitocina y seguramente muchas más que a la fecha desconocemos.

La maternidad subrogada nos pone en presencia de un nuevo  paradigma, la aprobación de esta práctica puede abrir caminos a la creación de instituciones que ofrezcan legalmente los servicios de gestación sustitutiva, En México la mayoría de los centros especializados en reproducción humana han decidido no ofrecer esta posibilidad, todos argumentan que una ausencia de legislación al respecto puede acarrear problemas legales sumamente serios que terminarían con penas económicas importantes y muy posiblemente pérdida de la libertad, al ser potencialmente responsables de un delito equiparado con el tráfico de personas, órganos o infantes; sin embargo, las redes sociales están inundadas de mujeres que evidentemente por necesidad están dispuestas a someterse a este procedimiento y llevar en su interior el producto de la gestación de un par de extraños, que le será retirado inmediatamente después de su nacimiento, con todas las consecuencias biológicas y psicológicas que esto implique; y que visto así podría en algunos casos considerarse más un como un acto de prostitución que de amor.

Conclusiones:

La subrogación uterina es un método de reproducción asistida relativamente nuevo, cuya implementación genera la necesidad de realizar más estudios antropológicos, epidemiológicos y psicosociales para concluir las repercusiones reales que tiene sobre la salud.

Como tal, la subrogación uterina per se no puede considerarse como un procedimiento no ético, sin embargo, la manera de efectuarlo si puede llevar a conductas médicas y sociales no éticas

La falta de legislación Federal y la inexistencia de alguna Norma Oficial Mexicana provocan en la práctica cotidiana conductas poco éticas en la forma de llevar a cabo y concluir dicho procedimiento.

La línea que separa lo maravilloso de darle a una pareja estéril un hijo biológico a través de la subrogación uterina y un acto de prostitución es muy delgada.

Social y éticamente resulta una técnica “discriminadora”, ya que su alto costo y la hace inaccesible para la mayoría de los mexicanos, ya que ningún seguro médico la cubre y en el sector salud los pocos lugares en donde se efectúa se encuentran sobresaturados.

Aunque en la práctica cotidiana la tendencia es no “avisar” a los hijos que fueron concebidos de forma no tradicional, de acuerdo con especialistas en salud mental, esos niños tienen el derecho de saber sus orígenes genéticos; guardar un secreto que eventualmente saldrá a la luz y puede repercutir negativamente y de varias formas en la salud mental de dicha persona.

Es urgente una legislación en materia de reproducción asistida, pues sus avances siguen un ritmo vertiginoso y la sociedad no está preparada para ello; la micromanipulación nuclear, subnuclear, genética y la clonación están muy cerca de ser operativas; con la medicina genómica podrán seguramente en un futuro no tan lejano, prevenirse y predecirse enfermedades tanto genéticas como no genéticas y será otro problema mayor a resolver tanto desde el punto de vista ético como legislativo.

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  25. Paulina Rivero Weber: comunicación personal.
  26. Claudio Serviere: Comunicación personal.
  27. Alberto Kably: Comunicación personal.

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