Complicaciones Agudas de la Diabetes Mellitus: Cetoacidosis Diabética y Estado Hiperosmolar durante el Embarazo

Luz María Malanco Hernández

Secretaría de Salud, Hospital General Eduardo Liceaga, Departamento de Ginecología. Ciudad de México, México.

Correspondencia: luz11976@hotmail.com

Teléfono: 27892000

María Katherine González Villegas

Secretaría de Salud, Hospital General Eduardo Liceaga. Ciudad de México, México.

Augusto Enrique Trujillo González

Secretaría de Salud, Hospital General Eduardo Liceaga. Ciudad de México, México.

 

Introducción:

La cetoacidosis diabética (CAD) y el estado hiperglucémico hiperosmolar (EHH) son dos de las principales complicaciones agudas graves de la diabetes y pueden ocurrir en el embarazo. En los pacientes no embarazados la CAD es responsable de más de 500,000 días/hospital por año.

Un episodio de CAD durante el embarazo conlleva un riesgo de mortalidad fetal hasta de 50 %. La deshidratación y el estado de acidosis son complicaciones fatales, en cuyos casos realizar un cesárea de emergencia implica mucho más riesgo de morbimortalidad para la madre y feto, por lo que deberá posponerse en lo posible hasta corregir el estado de cetoacidosis y mejorar las condiciones de la madre.

La triada de hiperglucemia de intensidad variable, acidosis metabólica y un incremento total de cetonas caracteriza a la CAD. Por su parte, el EHH se manifiesta por un cuadro severo de hiperglucemia, hiperosmolaridad y deshidratación en ausencia de cetoacidosis significativa.

Estas alteraciones son el resultado de una deficiencia absoluta o relativa de insulina, asociado a un incremento en las concentraciones de hormonas contrarreguladoras, que se producen en respuesta al estrés y el contexto del embarazo como parte de los mecanismos de defensa y protección placentarios para mantener el embarazo y el bienestar fetal. Estas hormonas, sobre todo glucagón, catecolaminas, cortisol, hormona del crecimiento y el embarazo lactógeno placentario, son las responsables en parte de la hiperglucemia. La mayor parte de los pacientes con CAD suelen ser diabéticos tipo 1, sin embargo, los pacientes con diabetes tipo 2 o diabetes gestacional, al estar sometidos a un estado de estrés catabólico de una enfermedad aguda o un evento de trauma, cirugía o infección, también son susceptibles a desarrollar una CAD.

En este capítulo se abordarán las tres principales complicaciones agudas de la diabetes mellitus: CAD, EHH e hipoglucemia durante el embarazo, a través de una revisión de la epidemiología, fisiopatología, principales manifestaciones clínicas, diagnóstico y esquemas de tratamiento.

Cetoacidosis diabética (CAD) y estado hiperoosmolar hiperglucemico (EHH) en el embarazo

Definición y epidemiología

La CAD es una de las complicaciones agudas más graves de la diabetes mellitus y se caracteriza por la triada de deshidratación, acidosis metabólica con anión gap elevado y cetosis. Se presenta con mayor frecuencia en pacientes con diabetes mellitus tipo 1, sin embargo, también puede desarrollarse en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 e incluso en la diabetes gestacional.

La incidencia de CAD durante el embarazo es de 1 a 3 %.2,4. En años recientes la mortalidad materna reportada por CAD ha sido menor a 1 %, con una tasa de 9 a 36 % de muertes fetales.5 Su incidencia podría ir en aumento por el número, cada vez mayor, de pacientes con factores de riesgo asociados al desarrollo de diabetes gestacional y al aumento en la incidencia de obesidad y diabetes en la población. Las pacientes mexicanas pertenecen a un grupo de alto riesgo para desarrollar diabetes durante la gestación y por ende sus complicaciones agudas.

Se presenta con más frecuencia en el segundo y tercer trimestre (78 a 90 %) por los cambios fisiológicos asociados al embarazo, debido a que el embarazo es un estado diabetogénico en el que se presenta una disminución de la sensibilidad a la insulina. Se ha demostrado que esta disminuye hasta 56 % a las 36 semanas de gestación.4

Fisiopatología

Los cambios fisiológicos que ocurren durante el embarazo y favorecen la hiperglucemia son:

  • Incremento de hormonas contrarreguladoras: cortisol, progesterona, estrógenos, prolactina, lactógeno placentario humano, leptina, factor de necrosis tumoral alfa (α), resistina.6
  • Las concentraciones elevadas de gonadotropina coriónica humana al inicio del embarazo se asocian a hiporexia, náusea y vómito; y pueden desencadenar un cuadro de deshidratación y desequilibrio hidroelectrolítico que conlleven a una CAD en una paciente previamente diabética.5
  • La progesterona disminuye la motilidad intestinal y con ello la absorción de carbohidratos, favoreciendo la hiperglucemia.5
  • El aumento de la ventilación alveolar por minuto conduce a la paciente a una alcalosis respiratoria por lo que aumenta la excreción renal de bicarbonato, dando como resultado una capacidad amortiguadora disminuida. Esto contribuye al desarrollo de CAD con hiperglucemias de menor intensidad que en pacientes no embarazadas.5

En el embarazo, durante los periodos de ayuno prolongados, se producen varios mecanismos de contrarregulación para mantener concentraciones de euglucemia, que incluyen la glucogenólisis, la lipólisis y el incremento en la producción de cuerpos cetónicos.2 Bajo estas condiciones, y asociada a la producción placentaria de hormonas contrarreguladoras, la cetoacidosis se desarrolla más rápido y con niveles de glucosa sérica menores que en pacientes diabéticas no embarazadas. Se han descrito casos infrecuentes de cetoacidosis diabética aún con cifras normales de glucemia, caracterizados por un cuadro de moderado a grave de CAD con un bicarbonato sérico de 10 mEq/l o menos; en ausencia de hiperglucemia pronunciada, es extremadamente infrecuente y ocurre en 0.8 a 1.1 % de todos los episodios.5

La hiperglucemia se desarrolla como resultado de tres procesos: incremento en la gluconeogénesis, una glucogenólisis acelerada y una incapacidad para la utilización de glucosa por los tejidos periféricos. Además, estas alteraciones se magnifican al estar asociadas a la resistencia a la insulina, propia de la segunda mitad del embarazo y que también se caracteriza por una elevación de las concentraciones de ácidos grasos. La combinación de la deficiencia de insulina y el incremento de las hormonas contrarreguladoras en la CAD favorece la liberación de ácidos grasos libres desde el tejido adiposo, es decir, un efecto de lipólisis con la consiguiente oxidación hepática no restringida, que conlleva a la producción de los cuerpos cetónicos: aceto acetato, 3-β-hidroxibutirato, y acetona: hipercetonemia.

Dicho estado de hiperglucemia se asocia a un proceso inflamatorio severo caracterizado por elevación de citocinas proinflamatorias (factor de necrosis tumoral alfa e interleucina B, -6 y -8) además de elevación de proteína C reactiva, especies reactivas de oxígeno y peroxidación lipídica, incrementando algunos factores de riesgo cardiovascular como inhibidor -1 del activador del plasminógeno, y de ácidos grasos libres, en ausencia de infección o enfermedad cardiovascular. Existe un estado de hipercoagulabilidad asociado al estado inflamatorio, que también es parte de los cambios que hay en el embarazo.

En cuanto a la fisiopatología del EHH, sabemos que existe un estado severo de deshidratación debido a una diuresis osmótica y diferencias en la disponibilidad de insulina que los distinguen de la CAD. La secreción de insulina en el EHH no está abolida (reflejado en las concentraciones de péptido C) a diferencia de lo que ocurre en la CAD, y es suficiente para evitar la lipólisis y la liberación de ácidos grasos y, por lo tanto, la formación de cuerpos cetónicos en comparación con la cantidad en una CAD.

Factores precipitantes

Los factores precipitantes más frecuentes para desencadenar un cuadro de CAD o EHH incluyen los mismos que para las pacientes no embarazadas. (Tabla 1)

Tabla 1.

Factores precipitantes para el desarrollo de CAD y EHH

 

·Ayuno, intolerancia a la vía oral

·Infecciones (tracto urinario, vías respiratorias)

·Diabetes no diagnosticada

·Mal apego al tratamiento

·Falla en la bomba de insulina o falta de aplicación de insulina

·Uso de simpaticomiméticos para tocólisis

·Uso de corticoesteroides como inductores de maduración pulmonar y en padecimientos crónicos

·Gastroparesia diabética

·Complicaciones cardiovasculares: infarto agudo de miocardio

·Pancreatitis

 

Diagnóstico

Las manifestaciones clínicas en el EHH suelen presentarse entre días y semanas, mientras que el inicio de la CAD suele ser agudo, sus alteraciones metabólicas se presentan en menos de 24 horas. Para ambos estados de descompensación severa, las manifestaciones incluyen una historia de poliuria, polidipsia, pérdida de peso, vómito, intolerancia a la vía oral, debilidad deshidratación y diversos grados de alteración del estado de alerta.

Un factor precipitante común son las infecciones, aunque los pacientes inicialmente pueden no presentar fiebre debido a vasodilatación periférica y cursar con discreta hipotermia. La náusea, el vómito y el dolor suelen estar presentes en más de 50 % de los pacientes con CAD a diferencia de los que cursan con EHH. (Tabla 2)

Tabla 2.

Principales manifestaciones clínica de la CAD y EHH

Taquipnea
Taquicardia sinusal
Hipotensión o deshidratación
Alteraciones del estado alerta: somnolencia, estupor o coma
Respiración de Kussmaul
Hedor cetonúrico
Registro cardiotocográfico (fetal) no tranquilizador
Poliuria o polidipsia
Náusea o vómito
Dolor abdominal y contracciones uterinas
Visión borrosa
Debilidad muscular
Fuente: Sibai, Baha M, Viteri OA. Cetoacidosis diabética durante el embarazo. The American College of Obstetricians and Gynecologist.2014;123:167-78

 

Los principales hallazgos de laboratorio pueden resumirse de la siguiente manera:5

  • Nivel de glucosa en plasma generalmente mayor a 250 mg/dL (puede presentarse con niveles más bajos de glucosa).
  • pH arterial menor a 7.30
  • Anión gap mayor de 12 mEq/L
  • Déficit de bases
  • Cetonas en suero y en orina, principalmente 3β-hidroxibutirato
  • Falso nivel normal de potasio
  • Bicarbonato sérico bajo (menor a 15 mEq/L)
  • Nitrógeno ureico en sangre y creatinina sérica elevados como resultado de la deshidratación y posible falla renal

En la tabla 3 se presentan las principales características dependiendo de la severidad de la CAD y del EHH.

Tabla 3.

Criterios diagnosticos para CAD y EHH

CAD EHH
Glucosa plasmática (mg/dL) Leve

> 250 mg/dL

Moderado

> 250 mg/dL

Severa

> 250 mg/dL

 > 600 mg/dL
 

pH arterial

 

Bicarbonato sérico (mEq/L)

 

Cetonas urinarias *

 

Cetonas plasmáticas*

 

Osm. sérica efectiva

 

Brecha aniónica

 

Estado Mental

 

7.25-7.30

 

15-18

 

 

 

Positivas

 

 

Positivas

 

 

Variable

 

 

>10

 

 

Alerta

 

7.00 – < 7.24

 

10 – <15

 

 

 

Positivas

 

 

Positivas

 

 

Variable

 

 

>12

 

Alerta/somnoliento

 

< 7.00

 

<10

 

 

 

Positivas

 

 

Positivas

 

 

Variable

 

 

>12

 

 

Estupor/coma

 

> 7.3

 

> 18

 

 

 

Disminuidas

 

 

Disminuidas

 

 

>320 mOs m/kg

 

 

Variable

 

 

Estupor/coma

Método de reacción de Nitroprusiato, (Osm) Osmolaridad sérica efectiva: 2(Na+ medido (mEq/L) + glucosa (mg/dL)/18, Brecha aniónica: (Na+) – { (Cl-) + (HCO3) (mEq/L)]

 

Dentro del protocolo de estudio se incluye la toma de cultivos de secreciones, de heridas y hemocultivos para descartar cualquier proceso infeccioso, en la mujer embarazada debe tomarse en cuenta el riesgo‑beneficio en cuanto a los estudios de gabinete.

En el caso de la CAD, la evaluación de la cetonemia debe realizarse en sangre a través de la reacción de nitroprusiato, también puede ser una toma de orina aunque su resultado se subestima debido a que no cuantifica el cuerpo cetónico más importante, el beta-hidroxibutirato, que idealmente debe cuantificarse en sangre, los diferentes grados de elevación de éste son los que dan origen al aumento de la brecha aniónica.

La hiperglucemia es una clave diagnóstica de la CAD, sin embargo, existen pacientes que pueden presentar datos de CAD y glucemias normales. Hay estudios sobre la producción hepática de glucosa que explican que posiblemente estos cuadros de CAD “euglucémicos” (aproximadamente 10 % de la población no embarazada) se deben a una combinación de factores: la administración exógena de insulina antes de la llegada al hospital, antecedentes de falta de ingesta de alimento e inhibición de la gluconeogénesis. (Tabla 4)

Tabla 4.

Manejo de cetoacidosis diabética

1. Medición de gases arteriales, glucosa sérica, electrolitos séricos y cetonas cada hora
2. Restitución de líquidos: meta 4 a 6 L en 24 horas; pasar 1 litro en la primera hora y posteriormente 250 mL/h (15-20 mL/kg/h)
3.- Insulina intravenosa a 0.2 a 0.4 U/kg dosis de carga y después 2-10 U/h
4.- Iniciar dextrosa a 5 % cuando la glucosa sérica baje a menos de 250 mg/dL
5.- Reposición de potasio
6.- Si pH < 7.10, administrar un ámpula de bicarbonato de sodio
Fuente: Vargas, Roberto. Type 1 Diabetes Mellitus and Pregnancy. Reviews in Obstetrics and Gynecology. 2010. Vol. 3. No.3. p95.

 

Tratamiento

Las pacientes de un embarazo complicado con CAD requieren un manejo multidisciplinario en una unidad de cuidados intensivos, con la participación de especialistas en medicina crítica, endocrinología, medicina materno‑fetal, anestesiología y enfermería. Los principios de manejo son los mismos que en la paciente no embarazada: consiste en una restitución agresiva del volumen, terapia con insulina intravenosa, corrección de la acidosis y de los electrolitos séricos, corrección de la patología de base y vigilancia estrecha de la respuesta de la madre y el feto.5

La decisión de continuar el embarazo puede ser un reto, debe basarse en la edad gestacional, la condición materna, el estado del feto y la respuesta al tratamiento. Es imperativo estabilizar primero la condición materna, si el estado fetal no mejora y la condición materna continúa deteriorándose, se justifica la resolución del embarazo.5

Hipoglucemia durante el embarazo

La hipoglucemia es una de las más complicaciones más importantes del tratamiento de la diabetes. El riesgo de hipoglucemia severa es mayor en pacientes ancianos, pacientes con comorbilidades como enfermedad vascular y falla renal, embarazadas y niños con diabetes tipo 1.10

La hipoglucemia es común en embarazadas con diabetes tipo 1, con tasas observadas 15 veces más altas que las reportadas por el DCCT (Estudio de Control de Diabetes y Complicaciones); la hipoglucemia severa ocurre entre 19 y 44 % de las pacientes tratadas con insulinoterapia intensiva durante el embarazo.7

El riesgo a desarrollar un evento severo es usualmente mayor durante el embarazo temprano, particularmente durante el primer trimestre. La hipoglucemia severa se corrobora con la triada de Whipple, la cual consiste en datos clínicos de hipoglucemia, glucosa central de menos de 3.9 mmol/L (70 mg/dL) y reversibilidad de la sintomatología después del tratamiento con glucosa o glucagón.7,8

La hipoglucemia severa se define como un evento que requiere asistencia de una tercera persona asociada a glucosa plasmática menor a 55 mg/dL, o remisión de los síntomas después de comer, glucagón o glucosa intravenosa.7

Factores de riesgo: duración de la diabetes, antecedente de episodios severos, hipoglucemia asintomática, cambios en el tratamiento con insulina o una alta dosis de insulina. Las náuseas y el vómito inducidas por el embarazo han sido propuestos como factores que contribuyen a hipoglucemia severa en el embarazo temprano.7,8

Fisiopatología

El organismo dispone de una serie de medidas de respuesta, ante la disminución de las concentraciones circulantes de glucosa, con el objeto de mantener al cerebro con un adecuado suministro de glucosa; se inician con la inhibición de la secreción de insulina, seguida de un aumento en la secreción de glucagón, a continuación se produce la secreción de adrenalina y noradrenalina, y más tarde, se produce un aumento de la secreción de hormona de crecimiento y de cortisol.9 Estas hormonas incrementan los valores de glucemia a través de diferentes mecanismos:

  1. a) Aumentan la producción hepática de glucosa, promoviendo la gluconeogénesis y la glucogenólisis.
  2. b) Disminuyen la captación periférica de glucosa.
  3. c) Inhiben la secreción de insulina.

Cuadro clínico

Los síntomas de respuesta adrenérgica son palpitaciones, nerviosismo y temblor; los de respuesta parasimpática son sudoración, sensación de hambre y hormigueo. Las funciones corticales del sistema nervioso central se ven afectadas con cifras de glucosa menores a 50 mg/dL, entonces aparecen los síntomas neuroglucopénicos que consisten en dificultad en la concentración, enlentecimiento de la respuesta verbal, visión borrosa y obnubilación.

Tratamiento

Las hipoglucemias leves o moderadas deben tratarse con la ingestión de glucosa (10-20 g) e hidratos de carbono complejos. Las hipoglucemias graves, en las que el paciente es incapaz de ingerir glucosa, deben tratarse con glucagón (1 mg) por vía subcutánea o intramuscular; la alternativa al glucagón es la glucosa intravenosa (10 a 25 g).9 La recuperación se observa en unos 10 minutos y en ese momento deben ingerirse hidratos de carbono complejos.

Referencias

1.-Carroll MA, Yeomans ER. Diabetic Ketoacidosis in pregnancy. Crit Care Med 2005;33(10):S347-S353

2.-Chico M, Levine SN, Lewis DF. Normoglycemic diabetic ketoacidosis in pregnancy. Journal of Perinatology 2008;28:310-2

3.-Himuro H, Sugiyama T, Nishigori H, Saito M, et al. A case of a woman with late-pregnancy-onset DKA who had normal glucose tolerance in the first-trimester. Endocrinology, Diabetes & Metabolism 2014.

4.- Kamalakannan D, Baskar V, Barton D M, Abdu T A M. Diabetic Ketoacidosis in pregnancy. Postgrad Med J 2003;79:454-7

5.-Sibai BM, Viteri OA. Cetoacidosis diabética durante el embarazo. Obstet Gynecol 2014;123:167-78

6.-Vargas R, Repke JT, FACOG, Ural Serdar H, et al. Type 1 Diabetes Mellitus and Pregnancy. Reviews in Obstetrics & Gynecology 2010;3(3).

7.-Heller S, et al. Hypoglycemia in Type 1 Diabetic pregnancy. Role of preconception insulin aspart treatment in a randomised study. Diabetes Care 2010;33:473-7.

8.-Ringholm N, Lene, et al. Hypoglycemia in pregnant women with tipe 1 diabetes. Predictors and role of metabolic control. Diabetes Care 2008;31:9-14.

9.-Rovira, A. Fisiología de la hipoglucemia en la diabetes mellitus. Endocrinol Nutr 2002;49(5):140-4.

10.-Shafiee et al. The importance of hypoglycemia in a diabetic patients. Journal of Diabetes & metabolic disorders. 2012;11:17.

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