Lactancia materna

Ximena Tenganá Delgado

Secretaría de Salud, Hospital Infantil de México Federico Gómez, Gastroenterología y Nutrición Pediátrica. Ciudad de México, México.

 

La lactancia materna es definida como la alimentación que el lactante recibe a base de leche de pecho de su madre o de una nodriza, o bien, la que el lactante a través de la extracción de leche materna del pecho.2–4,7 La leche humana y la alimentación al seno materno son consideradas métodos de referencia para la alimentación y crianza del lactante y el niño pequeño, son el estándar normativo para la alimentación y nutrición infantil porque brinda beneficios nutricionales, metabólicos, cognitivos, emocionales e inmunológicos; y por su papel en la adquisición de una microbiota adecuada y su efecto en la programación epigenética. Desde el punto de vista emocional, la lactancia materna asegura el establecimiento de un buen vínculo madre – hijo y una adecuada relación de apego seguro con su madre. Por tal razón, la OMS y la  UNICEF han creado diferentes recomendaciones para una alimentación infantil óptima, estas enfatizan en la importancia de la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida y en el inicio de la alimentación complementaria, adecuada y segura a partir de los 6 meses de edad, manteniendo la lactancia materna hasta los 2 años de edad o más.3

La lactancia materna mejora la salud infantil tanto en países industrializados como en países en vías de desarrollo.5,6 La ampliación de la promoción de la lactancia materna en el mundo podría prevenir 823,000 muertes anuales de niños menores de cinco años,7 teniendo en cuenta que la lactancia materna disminuye la mortalidad infantil, debido a que la leche humana por sus componentes y propiedades, reduce 60 % la tasa de infecciones de vías respiratorias bajas por microorganismos como virus sincitial respiratorio (VSR), haemophilus influenza y streptococo pneumonie, 64 % el riesgo de infecciones gastrointestinales agudas por rotavirus, shiguella, campylobacter, e. coli enterotoxigenica, giardia lamblia, entamoeba histolytica y hongos. Además, disminuye el riesgo de enterocolitis necrosante, síndrome de muerte súbita del lactante y sepsis neonatal tardía en recién nacidos prematuros.7,13–14

Propiedades de la leche humana

La leche humana es un fluido cambiante que modifica su composición y volumen para adaptarse a los requerimientos del lactante a lo largo del tiempo. Cuenta con carácterísticas funcionales importantes para la maduración intestinal y el desarrollo de la microbiota como:

– Nutritiva: contiene, en cantidad ideal, los nutrientes que requiere el lactante para su desarrollo óptimo con alta biodisponibilidad. Además, tiene compuestos que favorecen la digestión, la secreción enzimática, la absorción y propulsión de los nutrientes.9

– Inmunológica: contiene elementos celulares, humorales y del desarrollo del sistema de defensa intestinal. La leche humana brinda vacunación pasiva por la presencia de abundantes inmunoglobulinas tipo A (IgA), cuya especificidad ha sido moldeada por el sistema digestivo materno y la microbiota; además neutraliza alimentos inofensivos y antígenos microbianos para prevenir la penetración al epitelio intestinal. 1,7,8 También mejora la respuesta inmune al reducir el paso de bacterias a la circulación sistémica y regular la respuesta inflamatoria. Cuenta tanto con sustancias bactericidas que evitan la adherencia de patógenos al epitelio intestinal como con probióticos. Por consecuencia, el efecto clínico se ve reflejado en mejorar el vaciamiento gástrico y el tránsito intestinal reduce la intolerancia alimentaria como a la proteína de la leche de vaca, otras consecuencias son la disminución de enfermedades alérgicas y de procesos infecciosos; la modulación de la respuesta inmune y la disminución de la colonización por otros microorganismos.4,9

– Endocrina: contiene factores paracrinos que regulan la adaptación metabólica fuera del útero.10 Juega un rol importante en la adaptación intestinal dado que interviene en la regulación de la función motora y secretora del tracto gastrointestinal mediante la secreción de hormonas y péptidos gastrointestinales, y en la disminución del paso de antígenos alimentarios.

– Homeostática: ayuda a regular líquidos y electrolitos con la concentración suficiente de minerales con alta biodisponibilidad para cubrir necesidades del lactante.9

– Simbiótica: contiene microorganismos como las especies lactobacillus y bifidobacterium que favorecen la adecuada colonización intestinal necesaria para activar el sistema inmune de la mucosa y los prebióticos, como oligosacáridos nitrogenados, que sirven de sustrato a estos microorganismos benéficos.1,11

– Epigenética: capacidad de activar o desactivar los genes y su probable efecto en la homeostasis celular para apoyar la reparación y regeneración. Esta función se atribuye a diferentes compuestos presentes en la leche humana, como los lactosomas (ricos en micro-mRNA) y las células madre de origen materno que pueden atravesar la pared intestinal, entrar a la circulación sistémica y transferirse a diferentes órganos.12

Contraindicaciones de la leche Humana

Existen condiciones del lactante y de la madre que contraindican la lactancia y solo en casos excepcionales no se recomienda; con el lactante, por ejemplo, en galactosemia clásica, enfermedad de orina de miel de maple y fenilcetonuria en el lactante; respecto a las condiciones de la madre se incluyen infecciones por virus de inmunodeficiencia VIH en países donde la alimentación de reemplazo es aceptable, posible, accesible, sustentable y segura; infección por virus de la leucemia humana de células T tipos 1 y 2, tuberculosis activa hasta que el niño o la madre reciba tratamiento efectivo por dos semanas; lesiones de herpes simple en el pecho hasta que las lesiones se paguen, y consumo de algunos medicamentos (compuestos radiactivos y antineoplásicos) y drogas de abuso.2,3,9

 

Componentes de la leche humana

Energía

Cubre todas las necesidades hasta los 6 meses de edad, aporta 50 % de las necesidades de energía del lactante hasta el año de edad y hasta un tercio durante el segundo año de vida; continúa aportando nutrientes de mejor calidad que los que existen tanto en alimentos complementarios como en factores protectores. 7

Grasas

Contiene aproximadamente 3,5 gr de grasa por 100 mL de leche, es decir, la mitad del contenido energético de la leche. Las concentraciones de grasa aumentan desde 2 gr/100 mL en el calostro, hasta alrededor de 4 — 4,5 gr/100 mL a los 15 días posparto. A partir de entonces son relativamente estables, pero con bastantes variaciones interindividuales tanto en el contenido total de grasa, como en la composición de los ácidos grasos.2,7 La composición de los ácidos grasos corresponde a 42 % de ácidos grasos saturados y 57 % de ácidos grasos poliinsaturados. Los ácidos grasos de cadena larga como el araquidónico y docosahexaenoico tienen un rol importante, dado que participan en la formación de la sustancia gris y en la mielinización de las fibras nerviosas, siendo cuatro veces mayor en la leche humana (0,4 gr/100 mL) que en la leche de vaca (0,1 gr/100 mL).7

Hidratos de carbono

Corresponden a 40 % del contenido energético de la leche. La lactosa es el principal hidrato de carbono que contiene la leche humana (7 gr/100 mL). Además de la lactosa, en la leche humana se han identificado más de 50 oligosacáridos de diferente estructura, muchos de los cuales contienen nitrógeno. 11 Los componentes de estos azúcares complejos incluyen glucosa, galactosa, fructosa, n-acetil glucosamina, ácido siálico; y representan una porción significativa del nitrógeno no proteico de la leche humana. La galactosa participa en la formación de los galactolípidos necesarios para el sistema nervioso central.2 La alta concentración de lactosa en la leche humana facilita la absorción del calcio y del hierro, y promueve la colonización intestinal con el lactobacillus bifidus.

Proteínas

La leche humana madura posee la concentración más baja de proteína (0,9 gr/100 mL), sin embargo, es la adecuada para el crecimiento óptimo del niño, teniendo en cuenta la mayor proporción de proteínas de suero (70 %) respecto al 30 % de caseína,16 estas proteínas de suero con alto valor biológico son alfa-lactoalbúmina, seroalbúmina, beta-lactoglobulina, inmunoglobulina, glicoproteína, lactoferrin, lisozima, enzimas, moduladores del crecimiento, hormonas y prostaglandinas. Además, ocho de los veinte aminoácidos presentes en la leche humana provienen del plasma de la madre y son esenciales. Las proteínas juegan un rol importante en el desarrollo neuronal debido a que varios aminoácidos específicos actúan como precursores de neurotransmisores importantes en procesos de aprendizaje como los sensoriales y los motores; la memoria de reconocimiento visual, la habilidad verbal y el procesamiento de palabras.18

Vitaminas y minerales

El hierro y el zinc están presentes en una baja concentración relativa, pero su biodisponibilidad y absorción es elevada. El hierro de la leche humana se absorbe en un 70 %, el de la leche de vaca, en 30 % y en los sustitutos solo en 10 %; por tal razón, la anemia por deficiencia de hierro es poco frecuente en niños amamantados exclusivamente con leche materna en los primeros 6 a 8 meses de vida. 2,16,17

Nucleótidos

En la leche humana están presentes nucleótidos que afectan la absorción de las grasas y de numerosos factores de crecimiento, entre los que se incluyen el factor de crecimiento epidérmico (EGF, por sus siglas en inglés), el factor de crecimiento similar a la insulina (IGF I – II y III, por sus siglas en inglés) y el factor de crecimiento de nervios (NGF, por sus siglas en inglés).

 

Enzimas

La leche humana contiene múltiples enzimas. Algunas reflejan los cambios fisiológicos que ocurren en las mamas; otras son importantes para el desarrollo neonatal (enzimas proteolíticas, peroxidasa, lisozima, xantino-oxidasa) y para el aumento de las enzimas digestivas propias del infante (alfa-amilasa y lipasa, estimuladas por sales biliares). Muchas de ellas tienen mayor concentración en el calostro que en la leche madura. La lisozima es bacteriolítica contra bacterias grampositivas y puede proteger contra algunos virus. Hay enzimas que tienen funciones inmunológicas directas y otras que pueden actuar indirectamente, promoviendo la maduración celular.2,9,12

Los componentes bioactivos de la leche humana vienen de varias fuentes. Algunas producidas y secretadas por el epitelio mamario, otras son producto de células que transportan la leche, mientras que algunas otras son extraídas del suero materno y llevadas a través del epitelio mamario por transportadores mediados por receptores.

Esta leche secretada por la glándula mamaria tiene una gran diversidad de proteínas de membrana y lípidos, que producen una variedad de componentes bioactivos. (Tabla 1)

Tabla 1

Componentes bioactivos de la leche humana

Células Quimiocinas
Macrófagos

 

 

Células madre

 

Protección contra infección Activación células T

 

Regeneración y reparación

G-CSF

 

 

MIF

(Factor estimulante de colonias de granulocitos) factor trófico en intestino

 

(Factor inhibidor de macrófagos)

Inmunoglobulinas Citoquinas
 

IgA

 

 

IgG

 

 

IgM

 

Inhibición de la unión de patógenos

 

 

Activación de fagocitosis, antiinflamatorio, respuesta a alérgenos

 

Aglutinación, activación de complemento

     IL-6

 

 

IL-7

 

IL-8

 

 

IL-10

 

 

 

FNT g

TFG b

FNT a

Estimulación fase de respuesta aguda, activación de células B

 

Incremento del tamaño del timo

 

Reclutamiento de neutrófilos, proinflamatoria

 

Represión de la inflamación Th1, inducción de la producción de anticuerpos, facilitación de tolerancia

 

Estimula la respuesta Th1, proinflamatorio

Antiinflamatorio, estimulación de células T

Activación de la respuesta inmune.

Factores de crecimiento Hormonas metabólicas
EGF

 

 

HB –EGF

 

 

 

VEGF

 

 

NGF

 

IGF

 

Eritropoyetina

Factor de estimulación de proliferación y maduración de células

 

Protección contra daño de hipoxia e isquemia (factor de crecimiento similar al factor de crecimiento epidérmico de unión a la heparina)

 

Promoción de la angiogénesis y reparación de tejidos

 

Factor de crecimiento nervioso

 

Estimula el crecimiento y desarrollo

(Factor de crecimiento insulinico tipo 1)

 

Desarrollo intestinal, eritropoyesis

 

Adiponectina

 

 

Leptina

 

 

Ghrelina

Reducción del IMC y peso en lactantes, antiinflamatorio

 

Regulación de la conversión de energía e IMC en lactantes.

 

Regulación de la conversión de energía e IMC en lactantes

 

Hormonas

 

Oligosacáridos y glucanos

 

Calcitonina

 

Somatostatina

 

Desarrollo de neuronas entéricas

 

Regulación del crecimiento del epitelio gástrico

 

Oligosacáridos de la leche humana

 

Gangliosidos

 

Glucosaminoglucanos

 

Prebióticos, disminución de la colonización de patógenos, disminuye la inflamación

 

Desarrollo cerebral, antiinfecciosos

 

Antiinfecciosos

 

Tabla 1. Ballard O & cols. Human Milk Composition: Nutrients and bioactive factors. Pediatr Clin N Am 60 (2013)

La leche humana es la fuente natural de la alimentación en etapas tempranas de la vida y juega un rol importante en el desarrollo y crecimiento de los niños. La importancia de promover las practicas adecuadas de lactancia materna y alimentación complementaria en países tanto en desarrollo como industrializados es contribuir al logro de los objetivos de desarrollo sostenible, además de prevenir la morbilidad y mortalidad en niños.

Referencias

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